Recursos humanos:
Médico adjunto: como líder situacional. Coordina el traslado y se
comunica con el servicio de destino.
Médico residente: responsable de historia clínica en papel del
paciente.
Enfermera A: continúa en la cabeza del paciente y guiará todas
las transferencias durante el traslado. Responsable de medicación de
traslado.
Técnico en cuidados de enfermería de ingreso: Responsable de ambú
y mochila de traslado.
2 celadores.
Se valorará la necesidad de otra enfermera (B/C) si el paciente
está inestable hemodinámicamente o precisa protocolo de hemorragia
masiva (PHM) y siempre teniendo en cuenta la situación de la
unidad.
Recursos materiales:
Monitor de signos vitales.
Bala de oxígeno con conexión al ventilador
portátil y comprobando su capacidad restante.
Balón de reanimación manual con bolsa auto-hinchable
(Ambú®) con: mascarilla de tamaño adecuado según el
paciente, filtro antimicrobiano y alargadera de oxígeno.
Ventilador portátil con su circuito y filtro antimicrobiano
(s/p).
Batea con medicación según la situación del
paciente. Mínimo recomendable: Fentanilo, Midazolam, Atropina,
Adrenalina. Cisatracurio si paciente intubado. Medicación en bomba:
drogas vasoactivas y ácido tranexámico.
Historia clínica física del paciente (s/p)
Mochila de traslado intrahospitalario: Para ver
su contenido ver “Protocolo mochila de traslado
intrahospitalario”.
Desfibrilador manual con palas desechables (s/p)
Todo material útil para cada caso individualizable y que no esté
dentro de la mochila de traslado; a consensuar dentro del equipo de
atención inicial.
Material de inmovilización: camilla de cuchara,
colchón de vacío, collarín cervical, férulas, etc. Según precise el
paciente.
Consideraciones:
El paciente debe de ir correctamente identificado con su
pulsera de identificación y con su pulsera de hemocod
en las extremidades. Evitar llevar las pulseras en el sobre, batea,
encima de la camilla, etc.
Adecuada y cuidadosa colocación de las maletas de drenajes
endotorácicos por riesgo de volcado, desconexión o extracción accidental
durante el traslado. Llevaremos los sistemas de aspiración para mantener
la presión negativa durante las pruebas de imagen.
Escáner: Salimos de la unidad cuando el escáner
está libre. Los cables pueden interferir en la calidad de la imagen, por
lo que habrá que colocarlos adecuadamente y, especialmente, alejar la
petaca de la zona craneal en el caso de TAC craneal o cervical. Siempre
se coloca al paciente con la cabeza de forma distante al
escáner
Resonancia magnética: monitorización del
paciente con electrodos y sistema de presión arterial invasiva
compatibles con esta prueba (se encuentran en el almacén). Alargaderas
intravenosas si drogas vasoactivas para colocar las bombas dentro de la
jaula de Faraday y colocar esta a una distancia prudencial.
Solo nos llevamos para el traslado las bombas con drogas
vasoactivas o inotrópicos. La sedación la manejaremos a bolos, titulando
el efecto en el paciente.
La mochila de traslado intrahospitalario debe de ir encima de la
cama del paciente y nunca a los pies de la cama, ya que, si la
necesitamos de forma emergente dentro del ascensor, será muy difícil
acceder a ella.
Protección personal de acuerdo con la situación del paciente.
Mínimo recomendable: bata, guantes, mascarilla y gorro.
Todo el material vuelve a la unidad inmediatamente, incluso si el
paciente va a quirófano: bombas, camilla de cuchara, férulas, faja
pélvica, camilla de traslado, etc.
Preservar la intimidad del paciente y asegurar
la protección térmica del mismo: sábanas y mantas.
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